lunes, diciembre 31, 2007

2007 > el contador a CERO > 2008

Otro ciclo más del calendario. Mis deseos para todos en el 2008: salud, paz interior y sueños materializados.



... y mucha alegría, por supuesto :-)

jueves, diciembre 13, 2007

Un abismo. (Otra Colombia IV)



En los primeros días de esta visita estuvimos haciendo una entrevista en el Barrio 'Ciudad Bolivar' de Bogotá. Una ex-guerrillera nos contó su tragedia entre sus 14 y 24 años, cuatro abortos de por medio. Una vez en libertad se embarazó de nuevo. En la mirada de su bebe de 3 días de nacida sentí el reclamo de quien no sabe a que mundo ha llegado.

Dias despues estuvimos comiendo en el Parque de la 93, iluminado magistralmente para Navidad, y vi gente sonriente, niños felices. En un restaurante de comida japonesa probé por primera vez 'Saque', que lo sirven caliente y baja como bola de fuego entre pecho y espalda.

El parque de la 93 y Ciudad Bolivar estan distantes por no mas de 50 kilometros y sin embargo son sitios que estan casi en dos planetas diferentes. Es impactante observar tan nitidamente las diferencias económicas y culturales entre Colombianos.

Mi sueño para Colombia lo repetía constantemente Luis Carlos Galán antes de que lo asesinaran: una sociedad que ofrezca las mismas oportunidades para la mayoría y que sea la actuación de cada cual la que defina la prosperidad o la miseria. Que no nazcan niños que ya esten condenados de antemano al sufrimiento y el dolor.

miércoles, diciembre 12, 2007

Manizales: La noche de las velitas (Otra Colombia II)

El 7 y 8 de diciembre de cada año se celebra en Colombia "La noche de las velitas", que viéndolo desde la distancia es una mezcla de culto religioso con fiesta pagana. Se marca así el inicio de las celebraciones de navidad. La gente se vuelca a la calle. Hay música, aguardiente y ron por doquier.

Aquí os dejo unas cuantas fotos :








y mi primer video "amateur" hecho con la cámara de fotos:

domingo, noviembre 25, 2007

Otra Colombia (I)

He cruzado el charco y me dispongo a echarle un vistazo a Colombia después de siete años de ausencia. Una mirada diferente pues no estoy metido en el día a día de la 'supervivencia' que de alguna manera nos anestesia para observar el sitio donde residimos.

Camino por la carrera 15 que hoy, domingo, esta cortada al tráfico para que la gente la disfrute en bicicleta, patines o simplemente caminando. También observo un ciclopaseo multitudinario organizado por la alcaldía.



De regreso al hotel me encuentro con un hombre que me comenta que siempre sale los domingos con su bicicleta 'engallada' por el simple gusto de divertir a todo el que se cruce en su camino. El alto volumen de la música que escucha no nos permite hablar mucho, pero me quedo con la alegría de ese brevísimo encuentro con el ingenio de la gente humilde de este país.

viernes, noviembre 16, 2007

Una nueva etapa

Esta semana ha sido especialmente dura por el trato que he recibido de un par de funcionarios públicos y de otro par de empleados bancarios. Quizá me tomo ciertas cosas muy en serio cuando en el fondo no tienen mayor importancia si lo pensamos con la cabeza fría.

Esta mañana, entre-dormido, escuchaba una entrevista al político Manuel Marin, presidente del congreso de España que se retira de la política. Decía (mas o menos): "... a partir de hoy voy a dedicarme a la gente buena, no me interesan los malos, me interesan los buenos escritores, los buenos artistas, las buenas personas...". Pues eso.

sábado, septiembre 22, 2007

Ernesto Mallo: la literatura me salvó del suicidio.

En el encuentro de escritores de la "XX Semana Negra" de Gijón escuchamos el testimonio de Ernesto Mallo, explicando como llego a la literatura. Su primer libro "La Aguja en el Pajar" fue distinguido como Mejor novela policial 2006.

"En el año 2001 en la Argentina, que es un país muy particular, yo dirigía un periódico cuando el gobierno, en complicidad con los banqueros, le robó los ahorros a todos los Argentinos, salvo a los 'muy ricos', por supuesto. Mi periódico no aguanto la crisis y fue cerrado. En esos días también me enfrentaba a una grave enfermedad de mi hija mayor con todo lo que eso implica a nivel emocional y económico. Viéndome así hablo con mi ex-mujer, con quien tengo dos hijos y le digo:

- Mira no te voy a poder pasar plata porque estoy en la ruina, mi hija mayor -que no era hija de ella- esta muy enferma y lo poco que tengo lo aporto a esa causa y no tengo ahora capacidad para generar dinero.

y ella, que es de esas mujeres que no olvida fácilmente los agravios que le hice, me dice:

- bueno, bueno, procura resolverlo pronto.

Tras cartón, la que era mi mujer en esos momentos, me dice:

- Ernesto tu tienes muchos problemas, quiero que nos separemos.

Entonces yo me encuentro un día, en un departamento que bauticé como 'el sótano de Dostoyevski', sin dinero, sin trabajo y sin posibilidades de encontrarlo en una sociedad en bancarrota, con mi hija enfermísima, recién separado, solo, sin amor y con mucho tiempo libre. Me dije: 'este es el momento en que un hombre de ley se pega un tiro', pero a continuación pensé: 'tengo dos hijos pequeños y no me puedo matar porque les haría mucho daño a ellos', como todos sabemos el suicidio salpica. ¿Qué hago? Decido sentarme frente a la computadora y encadenarme a ella. Allí paso muchos días escribiendo una novela que hacia tiempo quería escribir. Tan solo me levanto a comer un sándwich, para ir al baño a limpiarme las lágrimas, sonarme los mocos y volver a escribir.

Cuando termino de escribir voy a ver a mi buena amiga Natu Poblet, quien es la mejor librera de Buenos Aires, una mujer que se lee 15 novelas por mes. Y le digo: 'Natu, he escrito esta cosa, que no se que es porque estoy medio loco, pero quiero que la leas'. Le entrego el manuscrito. Dos días mas tarde me llama y me dice:

- Ernesto, esto es lo mejor que he leído en los últimos diez años, ven para acá que tienes muchas cosas que corregir y arreglar.

Después de esto y gracias al apoyo de Natu decido presentarme al premio de novela Clarin-Alfaguara en el que me otorgan la primera mención. Al poco tiempo aparece un productor de cine español que me compra los derechos por una buena suma, que me da un año para averiguar quien soy.

Esta experiencia me ha demostrado claramente la utilidad de la literatura como absoluto y eficaz salvavidas, no solo para las personas sino también para la cultura, la sociedad y para los pueblos."

miércoles, julio 11, 2007

XX Semana Negra: "Profesor Rochy"

La Semana Negra se condimenta con algunos actos circenses que sorprenden y alegran al respetable. El "Profesor Rochy" conduce con los ojos vendados y usa su mano izquierda como un radar para "sentir" los limites de la carretera (me recuerda a uno de los personajes de la pelicula "El laberinto del fauno" que tenia los ojos en la mano).

Espero que estas fotos no las vean en la DGT porque les puede dar algo.














sábado, julio 07, 2007

XX Semana Negra: encuentro de escritores.

En el 2004 visité la Semana Negra, sin saber muy bien de que iba la cosa. Este año repito. Aunque he preparado el viaje con bastante ilusión y muchas expectativas, esta vez la imaginación me tendió una trampa. En la semana previa pensé continuamente en viajar en una locomotora a vapor con muchos vagones de madera y un rótulo: "Ferrocarril al más allá". Todo lo contrario, el toque de realidad lo recibí con el silvato del "Tren Negro", que era blanco y con el anagrama de Renfe. Partimos de la estación norte de Chamartín (Madrid) a las 8.10 del viernes en dirección a Gijón. Un recorrido de nueve horas.

Leo en un periódico, editado para la ocasión, que ya son 20 años inagotables de "Semana Negra", dedicados a la literatura policiaca, el comic y otras expresiones artísticas relacionadas (o no) con este genero mágico. Muchos de estos años bajo la batuta de Paco Ignacio Taibo II. También son 11 años del "Encuentro internacional de fotoperiodismo", organizado por Javier Bauluz.

Dice el periodico que durante este tiempo han pasado por aquí: once elefantes, mil escritores, una pitón albina, trescientos dibujantes, veinticinco magos, un fakir y una docena de directores de cine.

Dentro del tren veo vieajeros con cara de felicidad. Sonrisas por doquier. Ojos que brillan. Los escritores ya han acomodado sus maletas repletas de historias fantásticas. Algunos llevarán muy bien guardados sus personajes: asesinos, mayordomos misteriosos, detectives o policías. Otros los tendrán en la punta de la lengua porque irán contando, a todo el que quiera escuchar, cual es su más reciente libro o sobre qué están trabajando en la actualidad.

La mezcla de idiomas, acentos y nacionalidades es abundante a mi alrededor. Indago sobre su procedencia: El autor alemán Peter Berling, considerado como uno de los tres principales creadores de novela histórica en el mundo; Samuel R. Delany, americano, padre de la ciencia ficción (alguien me dice que es el equivalente a Jimmy Hendrix para la música); Angelike Vasilicou, periodista y traductora griega; Gregor Ziolkowki, periodista de la radio alemana; Jorge Quintero, ingeniero electrónico mexicano, residente en Francia, colaborador de la revista "Catarsis". A mi lado se sienta BEA (por no decir Beatriz), periodista asturiana que se une al nutrido grupo de medios. Hay dos cámaras de televisión y un fotógrafo por cada metro cuadrado de tren.

Camino con dificultad por los estrechos pasillos y empiezo mi caza particular de imágenes:















miércoles, junio 20, 2007

Celebración 30ºLiga del Real Madrid.

El campeonato de la Liga Española de fútbol 2007 se definió en el último partido. Esta es una mirada desde fuera sobre lo que envuelve este espectáculo o "pasión de multitudes" y la celebración de los aficionados del Real Madrid. Reivindico este deporte como un juego que esta ahí para la diversión de sus jugadores y aficionados, a pesar de que este rodeado de muchos aspavientos, humo y una industria comercial y mediática demoledora.

Ultimo partido de la liga española. Tres equipos se disputan el campeonato. El Real Madrid ha remontado pese a los pronósticos: espantada de galácticos y cinco entrenadores diferentes en tres años. Multitudes. Mucho ruido. "campeones oeee campeones oeee campeones oeee campeones eoeee". Petardos. Gente corriendo. Barras bravas. Balas de goma. Garrote. Dos detenidos. Más ruido. Más cánticos. Me encuentro la entrada al palco de honor. Famoseo. Traje y corbata. Canutillos y lentejuelas. Un expresidente de España. Guardaespaldas. Empujones para la prensa. Una foto al expresidente salvada en el ultimo segundo. Llega la presidenta de la comunidad de Madrid. Besos. Guardaespaldas. Empujones. Rafa Nadal. Foto imposible por los empujones. Me voy de aquí. Disfraces. Frikis. Calles vacías. Bares a reventar. Noventa minutos de juego. 0-1 pierde el Real Madrid. Caras de angustia. Un gol, dos goles, tres goles. El gol definitivo en el minuto 80. Cánticos. Medio millón de personas celebrando en la Plaza Cibeles.



Click aqui para ver la presentación de fotos+audio.

sábado, junio 09, 2007

Ya no trabajo para la BBC.

Durante la temporada 2005/2006 ( de abril a noviembre) trabajé los fines de semana para la BBC. Un trabajo de los que llamamos "alimenticios". La industria de las bodas, bautizos y comuniones (BBC), mueve cada año millones de euros en España y algo arañan los fotógrafos. Las iglesias y restaurantes tienen montado un tinglado donde el negocio y el lucro están muy bien atados a través de las exclusivas. Por eso existen empresas como la que me contrató en el 2005 cuya única actividad es cerrar acuerdos de exclusividad con iglesias y restaurantes y luego conseguir "obreros" de la fotografía y del video para cubrir esos compromisos de cualquier manera. El mundillo de la fotografía social tiene muchas caras, aquí os cuento mi experiencia que por poco me quita las ganas de seguir haciendo fotos.

Llegue a un acuerdo verbal para trabajar para esa empresa sin que se tomaran la molestia de comprobar que tipo de fotos hacia ni si sabia empuñar una cámara o no. El dueño de la empresa era un comerciante gordo de mirada vidriosa y escurridiza. A veces me lo imaginaba con un puro cubano en la boca y sentado en un restaurante italiano comiendo espaguetis mientras llegábamos allí los fotógrafos para recibir los "encargos".

La historia empezaba los jueves. Recibía una llamada:

- Hola Jota, ¿puedes hacer la boda de este sábado? Vas a hacer el restaurante X. El novio se llama Carlos y su teléfono es tal. La novia se llama Aurora y su tel. es cual. Casa de la novia a las 14:30. Y casa del novio a las 16h. La iglesia es Y y esta en la calle Z. El operador de video es Paco coge su tel. y le llamas para que se encuentren donde quieran.

El viernes llamada a los novios:

- Hola Carlos, soy el fotógrafo de la boda, por favor me confirmas la dirección. Estaré allí a las 14:30.

- Hola Aurora, soy el fotógrafo de la boda, por favor me confirmas la dirección. Estaré allí a las 16h.

Los diálogos, como todo lo demás, son mecánicos y repetitivos.

Los preparativos empezaban a las doce del día del sábado: limpiar el equipo, verificar la carga de las baterías, preparar el traje y la corbata, brillar los zapatos.

13:30. Encuentro con el cámara de video en cualquier esquina. Casi siempre eran chicos o chicas muy jóvenes que estaban estudiando audiovisuales o que acababan de terminar su carrera. Auque no nos conocemos la identificación es fácil. Yo les veía con el equipo de video y ellos reconocían mi coche según las indicaciones de nuestra conversación telefónica previa. Después de los diálogos rutinarios llegábamos invariablemente a hablar del hombre gordo. Que si les ha pagado, que cuanto les debe, que están cansados de que no les cumpla con los pagos. También me encontré con algunos operadores de video veteranos en este trabajo. En especial recuerdo a uno con quien hice dos bodas y que espero no volver a ver en mi vida. Además de cámara era también fotógrafo, según él. En semana trabaja para un periódico o revista inmobiliaria haciendo fotos de pisos. Me decía con un aire de suficiencia y prepotencia que llevaba 10 años haciendo lo mismo. Al final se convertía toda la jornada en una experiencia insufrible.

Con frecuencia las casas de los novios estan en pueblos cercanos a Madrid. Ejemplo típico: el novio vive en Alcorcón, la novia vive en Móstoles, la iglesia cerca de la casa de la novia, el parque en Madrid y el restaurante en el km.25 de la autovía A1.

14:15. Tenemos ubicado el domicilio del novio. Entramos en un bar a tomar una cerveza.

14:25 Nos dirigimos a casa del novio. Entramos y alguien grita: ¡¡¡llegaron los fotógrafos!!! Hay nerviosismo y revuelo de gente que va y viene. El ambiente es denso. El novio tiene sudor en su frente. Primeras fotos en el cuarto del novio, en el espejo mientras se pone la corbata, o hace que se la pone, mientras se apunta los zapatos o hace que se los apunta y los típicos posados recostado en la cama, etc. Este tipo de trabajo fotográfico tiene un guión que a ninguno de los involucrados le interesa cambiar, las fotos y poses son las que son y punto. Luego vamos al salón. Fotos con la familia. Primero los padres. Luego los hermanos, luego la familia al completo. En ocasiones incluso con el perro, un miembro más de la familia. Hemos estado aquí entre 30 y 45 minutos. Nos vamos de prisa a casa de la novia.

16:00. Llegamos al barrio de la novia. Damos vueltas por las calles circundantes y no hay como aparcar. Las manos me sudan.

16:20 Aparco de mala manera en una esquina a tres calles de donde vive la novia. Caminamos de prisa con todo el equipo a cuestas.

Telefonillo:

- ¿si?
- somos los fotógrafos.

no se escucha nada mas y la puerta se abre.

Aquí hay aún más nerviosismo que en casa del novio. Hay mujeres saltando por doquier: las hermanas, las primas, la tía, la abuela que esta sentada en un rincón, ya muy puestecita pero con la mirada un tanto perdida. La madre de la novia corre de un lado para otro con su vestido nuevo, hecho para la ocasión, pero descalza. Nos dicen que están terminando de ponerle el vestido a la novia. Preparamos el equipo y esperamos con paciencia. De nuevo fotos en el cuarto de la novia: el espejo, un par de retratos y las indicaciones: ahora recuéstate así, ponme las manos aquí, mira para allá, coge el ramo así, etc. Más fotos en el salón: con la madre, con el padre, con la madre y el padre, con los hermanos, con la mejor amiga, con la tía soltera y con la abuela. Alguien llama a la niña que va a llevar las argollas. La niña llora y nos mira asustada. A ver como sacamos una foto bonita de esa escena.

Salimos de prisa porque tenemos que llegar a la iglesia antes que la novia. Ya son las 17:20 y la misa es a las 18h. A buscar la iglesia. De nuevo el problema del parking.

En la puerta de la iglesia los invitados se saludan con efusividad. A cual mas a cual menos esta estrenando vestido o traje. Las mujeres son las más retocadas. Vestidos largos de telas brillantes, peinados muy elaborados, bucles, escotes en la espalda. También se distingue a la pandilla de amigos del novio con sus pelos engominados y alguno con su traje negro, camisa negra, corbata blanca y botas blancas de piel de avestruz. Entro en la iglesia para hacer un reconocimiento rápido y preparar alguna foto.

17:58. Llega la novia. Fotos bajando del coche. El vestido se le enreda en los tacones, al instante la tía, la madre y la mejor amiga corren a levantar la cola del vestido. El novio espera dentro de la iglesia y sigue sudando. Marcha nupcial y paseíllo. Fotos en la entrada de la iglesia, fotos cuando se encuentran los novios. El cura empieza su ceremonia rápidamente porque a las 19h tiene otra boda. Fotos de los padrinos. Recorrido por la iglesia para hacer panorámicas desde atrás. Foto de la entrega de argollas. En alguna boda presencie como una de las argollas se había perdido porque el niño que las llevaba su puso a jugar en un descuido de sus padres. El padrino rápidamente la sustituyo por la suya sin que el cura se percatara. Foto al beso de los novios después del "si quiero". Fotos de toda la familia en el altar, fotos de la firma de los padrinos y testigos. Muy pocos piden alguna foto con el cura. Antes de terminar el padre advierte:

- Por favor no ensuciar la entrada de la iglesia con arroz y papeles porque despues tenemos otra boda.

Foto al paseíllo de salida de los nuevos esposos. Fotos en el sublime momento de la lluvia de arroz.

18:50. Llegan invitados y el novio de otra boda. Los unos desplazan diplomáticamente a los otros para tomarse la iglesia.



19:00. Dialogo con los novios para acordar el parque donde iremos a hacer las fotos advirtiéndoles de las limitaciones de tiempo. De prisa al coche y rumbo al parque.

19:20. Llegamos y ya hay cinco parejas de recién casados, con sus respectivos fotógrafos, haciendo las mismas fotos que nosotros haremos cuando nos llegue el turno.

20:00. Estamos agotados de hacer mil poses y recorrernos el parque empujando y empujados por otras parejas. En el restaurante nos esperan a las 20:30h como tarde y hay que recorrer 40 kilómetros.

20:35. Llegamos al restaurante. Visita obligada al aseo para evacuar y tomar un respiro. Uno de los camareros nos avisa que los novios ya esta ahí. Foto de la llegada de los novios. Foto de los novios con el mejor plano del restaurante. Vamos al jardín donde se sirve el cocktail. Fotos con la familia que viene de yo no se donde. Fotos con las amigas de colegio de la novia. Fotos con todos los primos.

21:30. Los meseros y el maître les indican a los invitados que se desplacen al salón donde se ofrecerá el banquete. La novia aprovecha para ir al baño con la madre, la tía y la mejor amiga. Cuando todos los invitados están en sus respectivos puestos se cierra la puerta del salón y se prepara la entrada de los novios. El maître instruye con precisión militar: entran los novios primero, detrás van los padres de la novia, y detrás los padres del novio. Se detienen los novios. Padres del novio se ubican a su izquierda, padres de la novia a la derecha. - ¿Esta claro?, remata. El maître hace un gesto de director de orquesta hacia el pincha-discos. Se abre la puerta del salón y suena la marcha nupcial. Entran los novios y sus padres caminando como robots y recordando las indicaciones del maître. Recibe cada uno su copa. Foto del brindis. Primero los novios, la novia con sus padres, el novio con los suyos. Foto de toda la nueva familia recién constituida.

Ahora carrerilla para las fotos de la "mesa presidencial". Retratos de los novios y de los padres de cada uno.

21:30. A partir de aquí entramos ya en la recta final. Hay que ubicarse por ahí en algún rincón discreto del restaurante para ver como pasan los platos de camarones, langostinos, solomillo y todo lo que se tercie. Mientras tu estas "trabajando" la gente se divierte y se harta de comer. Es duro. Entre tanto puede suceder algún "performance" preparado como regalo de los amigos a los novios.

23:15. Llega la tarta. Foto de los novios con la espada partiendo la tarta. Cada uno pellizca la tarta con la punta de la espada y le dá un pequeño trozo al otro. Las risas, los aplausos y los gritos retumban en el salón: “que se besen, que se besen, que se besen”.

23:40. Recorrido por las mesas con los novios, una foto aquí otra allá. Los novios aprovechan para hacer caja: circulan los sobres con el dinero de regalo. Algunos invitados ya están experimentando los efectos del alcohol. Ya se vislumbran los ligues entre primos y amigos.

00:30. La hora del vals. Baile de los novios recordando los pasos tantas veces practicados. Baile de la novia con el suegro. Baile del novio con la suegra.

00:45. Pregunta para los novios: ¿cuando regresáis del viaje nupcial? Hay que fijar la fecha en la que le entregaremos las fotos. Fin de la emisión.

Ahora regreso a casa a la una de la madrugada y con un cansancio supremo. Ah, pero antes llevar al cámara hasta su casa, ese es el compromiso.

Días después viene la "post-producción": editar las fotos, llevarlas al laboratorio, recogerlas, preparar el álbum y acordar con los novios, por teléfono, el día y hora para venderles las fotos.

Casi nunca hay pegas e incluso a veces se producen situaciones extrañas: al recibir el álbum unos novios pasan apresuradamente todas las páginas. Se detienen en una foto del banquete donde esta la abuela y me dicen: la abuela murió cinco días después de la boda y esta fue la última foto que se le hizo.