sábado, diciembre 16, 2006

Simultaneidad de obras en Madrid: hastío ciudadano.



He empezado un nuevo proyecto multimedia para mezclar fotos + audio y lo he bautizado como: "épsilon".

Para verlo conviene tener los altavoces del ordenador encendidos y no esta demás decir que se agradecen de antemano todos los comentarios/críticas sobre este trabajo.

Click aquí para ver la primera entrega.

martes, diciembre 05, 2006

Historia de amor sin fotos

A llegado el otoño. El ambiente frío y gris de estos días me ha metido en el pecho un aire nostálgico y he recordado una bella etapa de mi vida que, para colmo de males, esta marcada por la ausencia absoluta de fotos. Ha sido como un mirar atrás por una camino arbolado y lleno de hojas. Por eso me he animado a escribir esta nota que a lo mejor queda como el único testimonio material de aquella historia que ahora solo existe en mi cabeza.

En los cuentos infantiles se usa con asiduidad la figura de los palacios reales, príncipes y princesas, las historias de amor imposibles. El pasado sábado estuve por el Palacio Real de Madrid haciendo fotos y relacioné la majestuosidad de ese edificio y de sus jardines, con esas historias mágicas y con lo que me sucedió cuando estaba en plena adolescencia y después de abandonar el territorio encantado de la infancia, aún con muchas ideas fantásticas de lo que podría ser el amor.

Fue como a los 16 años cuando tuve mi primera novia más o menos formal. La conocí en un grupo que se llamaba "Movimiento Juvenil Cristiano". Todos los sábados a las seis de la tarde nos reuníamos para una misa en una iglesia del centro de Manizales. Una hora antes de esas reuniones yo me apresuraba en casa para ducharme, perfumarme y lucir lo mejor de mi ropero. Supongo que a esa edad todas las movidas que rodeaban ese movimiento juvenil, y cualquier otra causa filantrópica no eran más que pretextos para acercarse al sexo opuesto y desplegar las dotes de seducción.

A esta ex-novia hace ya muchos años que no le veo pero me cuenta por e-mail que esta casada y con tres niños preciosos. Recuerdo que estuvimos un par de años imbuidos en un romance que, visto desde la distancia, es de lo mas inocente que me ha pasado en la vida. Durante todo ese tiempo nuestra rutina de "novios" solo incluía largas caminadas, conversaciones extensas y de cuando en cuando algunos besitos cortos en el salón de su casa y siempre con el temor de que su madre o sus hermanas nos pillaran. En pocas ocasiones pudimos salir a alguna fiesta del grupo juvenil pero siempre con la custodia estricta de una de sus hermanas, asignada por su madre específicamente para esa misión. Nuestro discurrir de pareja estaba rodeado de cartas de amor, regalitos de peluches, tarjetitas y dedicación de canciones melodramáticas y lloriconas de Camilo Sexto, los Pecos y a lo mejor hasta Pimpinela.

He mencionado la nostalgia porque hoy por hoy, a los quince años, la mayoría de adolescentes tienen más experiencias que muchos adultos y es casi imposible entender una relación de pareja donde no haya tocamientos varios y encuentros íntimos.

En nuestro caso esos contactos nunca se produjeron y no por eso vivimos intensamente esa relación llena de idealismos y de fantasías. Con el tiempo he entendido que todo lo que de verdad nos conviene llega a su debido momento.

domingo, noviembre 26, 2006

Recolección de Setas

Para alguien con toques sibaritas como yo, acostumbrado a coger los alimentos de las estanterías del supermercado, ha sido muy interesante la salida del pasado domingo. Unos amigos, José y Paco, nos invitaron a un delicioso paseo de domingo, a un pinar, para escarbar en la tierra y buscar esos pequeños tesoros que terminarían después en un plato con un buen guiso.

Esta es la época del año en la que se cumple una tradición centenaria: la recolección de setas. Un rito de mucho cuidado, casi un asunto de vida o muerte, porque quien no las conoce corre dos riesgos: o hace un viaje astral si se come una seta alucinógena o hace el viaje definitivo al más allá si se embucha una seta venenosa, de las que deshacen el hígado en cuestión de horas. Esta temporada han muerto varias personas en España por ingerir setas venenosas.

Aquí queda el testimonio gráfico de esta pequeña aventura que gracias a Dios terminó en una comilona fenomenal.










lunes, octubre 30, 2006

Calle Manizales




"Manizales" es la ciudad donde nací, crecí y me preparé para enfrentarme a la vida, por eso guardo ese nombre con especial cariño en mi corazón.

Hace unos dias encontré una calle en Madrid con ese nombre y escribí una crónica que han publicado en : http://www.conexioncolombia.com

sábado, octubre 14, 2006

Flamenco > Niña Pastori

El concierto de aquella noche en la estación de metro de Nuevos Ministerios fue para mí como una sesión privada de fotos, aunque tenía a mis espaldas a unos cuantos miles de personas que cantaban, aplaudían o por instantes permanecían mudos frente al encanto de esta mujer.

Llegada la hora de iniciarse el espectáculo la tensión era máxima: se oscurece el escenario, suena una conocida melodía y nos llega su voz. Empezó a cantar estando aún entre bambalinas. El humo denso y artificioso presagiaba una aparición divina. Poco a poco se fue moldeando su cuerpo ayudado por el juego de luces. Estalló la ovación. Arreció el clic-clac de todas las cámaras fotográficas que me rodeaban. Saludos para todos los asistentes con su acento andaluz y con toda la calidez del sur.

Con las primeras canciones su flamenco empieza a hacer de las suyas: la piel se te pone de gallina, te sobrecoge, te maravilla. Cierra los ojos y con su potente voz canta: "... acariiiiiiiiciame la cara, que me ves llorando, y no sientes nada…" y esa frase, que según la dureza del tono podría ser un grito de dolor, termina metiéndose por tus oídos como una petición de amor de una mujer enamorada y desesperada. Por unos instantes me imagino que me lo dice a mí.

Detrás de la Niña Pastori está su equipo técnico: coros, técnicos de luces y sonido y por su puesto: sus músicos. Grandes músicos. El chico del bajo no para de hacer gestos con la boca. Me temo que en cualquier momento se le puede desencajar la mandíbula.

Me fijo en los detalles que acompañan a la Niña Pastori: sus pendientes, el tatuaje de Micky Mouse en el hombro, sus anillos multicolores, el peinado, su impecable vestido, sus pies pequeños en unos tacones altos y de diseño. Todo cuidado con esmero, sin duda detrás de su imagen también hay un equipo de profesionales.

Desde el fondo de la sala se escucha el grito de una mujer: - ¡¡¡ GUAPA, ESA ES MI NIÑA!!!

Los aplausos superan los decibelios de la música. Se suceden una a una las canciones y el público cada vez se emociona más.

Finalizando el concierto y solo con el acompañamiento del piano, la Niña Pastori cierra sus ojos, aprieta los puños y se concentra, nos canta otro de sus éxitos: "C uando nadie me ve". Al terminar dice que siempre que interpreta esta canción le duele la cabeza. A mí al escucharle no me duele nada: me siento revitalizado por esta nueva experiencia musical y fotográfica.






miércoles, septiembre 27, 2006

depurando la forma de escribir



Algunas noticias de última hora : desde el año pasado decidí formarme un poco más en la forma de escribir y me apunte al taller de escritores de fuentetaja literaria.

La semana pasada terminé el taller de periodismo literario y realizamos una crónica sobre la entrega de premios de la revista Eñe que ha sido publicada por la web de Jazztel.

También he llegado a un acuerdo de colaboración con Jazztelia para hacer fotos para su sección de cultura y empezamos con el escritor mexicano Carlos Fuentes.

sábado, septiembre 16, 2006

Flamenco > Miguel Flores > Capullo de Jerez

¿Porqué a los japoneses les gusta tanto el flamenco? Supongo que existe cierta sensibiidad universal hacia esta mezcla de melodia, desgarro, dolor y un sentimiento que como si fuera una bomba se activa en lo profundo del corazón (o quizas mas abajo:en el alma) y explota en la boca de los cantaores.






domingo, agosto 27, 2006

Breakdance: el cuarto elemento del hip-hop

El baile puede ser la iniciación en la vida social para mucha gente joven. Yo empecé a bailar a los trece años. Antes de salir de fiesta con mis amigos me duchaba, me perfumaba, me vestía con la mejor ropa que me podía permitir. Pisaba la calle muy fresco, como una lechuga, dispuesto a comerme el mundo. Llegábamos todos al baile, chicos y chicas, como quien llega al escenario de un combate. A cazar o a ser cazado. En esas fiestas el alcohol no era la clave, lo era el saberse mover, ser divertido y sentir la música de modo que se reflejara en nuestro rostro esa alegría que llevamos dentro.

Ahora el breakdance le permite a los chicos plantarle cara a la calle de otra manera. Pelearse con el suelo duro de cualquier esquina. Desafiar a la fuerza de la gravedad flotando en el aire con un solo punto de apoyo. Como en todo el hip-hop, aquí también hay competencia entre iguales para demostrar quien es el más ágil, el más irreverente, el más chulo y el más rompedor de esquemas.

Veo a un chico girar sobre su cabeza y pienso que quizas esa centrifugación de ideas le permita llegar a alguna dimensión desconocida de su ser.

Campeonato de breakdance. Zaragoza. Febrero/2006:
























martes, agosto 15, 2006

Vacaciones de verano...

... cada quien disfruta como puede :



(la protagonista de esta historia se llama: Salome)

:-)

miércoles, agosto 09, 2006

Victimas de apariciones de la Virgen

Cuesta creer que en estos tiempos que corren la Virgen no pueda aparecerse sin que se le plante en frente alguien dispuesto a llevarla a los tribunales. Porque más allá de la fe y las preferencias espirituales y religiosas que podemos ejercer libremente y en paz todos los seres humanos, mas allá de esto se encuentran las complicadas relaciones sociales y humanas que rodean el hecho religioso.

La primera aparición de la Virgen Dolorosa, en un árbol de fresno de la finca “Prado Nuevo”, en el Escorial (a 50 km de Madrid, aprox.), ha sido narrada así:

“Aquel día estaban en el huerto que cultivaban, y que era propiedad del Ayuntamiento de El Escorial (Madrid), Luz Amparo Cuevas Arteseros y varios miembros de su familia; habían terminado de almorzar. Algunos regresaron a su domicilio; cuatro del grupo inicial decidieron ir a fregar los utensilios usados a la finca contigua de “Prado Nuevo”, donde había agua de una fuente. Se acercaron Luz Amparo, su esposo Nicasio, el hijo de ambos: Pedro, y Marcos, amigo de la familia. Una vez en el lugar, mientras estaban en la fuente-pilón, es cuando Luz Amparo se siente atraída, por una fuerza misteriosa, hacia un fresno situado a pocos metros. Enseguida, comienza a percibirse un intenso aroma a rosas e incienso, y observan con extrañeza una especie de nube blanca algodonosa, que surge de aquel árbol y se va difuminando sobre la copa del mismo. Allí se para Luz Amparo, cae bruscamente de rodillas y se golpea contra una roca. En esa postura permanece rígida e inmóvil alrededor de media hora. Durante ese espacio de tiempo, ve aparecer a la santísima Virgen sobre la nube, cuya figura se va formando gradualmente hasta contemplarla con una belleza tan sublime que los pinceles son incapaces de plasmar. Viene ataviada con una túnica granate, un manto negro que la cubre sin ceñirse a la cabeza; debajo: un velo de encaje blanco.”

Esto ocurrió hace 25 años, un 14 de Junio de 1981. Desde esa fecha todo lo que ha rodeado este acontecimiento y los sucedáneos ha sido casi “macondiano”.

A Luz Amparo Cuevas, la vidente, se le atribuyen múltiples poderes: sufre estigmatización; desdoblamiento: diferentes testigos le han visto en dos sitios distintos a la vez; tiene la facultad de la introspección interior: sabe cosas secretas sobre tu vida aunque sea la primera ves que te ve; asume involuntariamente enfermedades de otras personas para curarlas; y a través de los mensajes de la virgen se han producido unas cuantas profecías.

Según Carlos Vidal, un estudioso de las apariciones de la virgen (Fátima, Lourdes, etc), al caso de El Escorial le correspondería el cuarto misterio doloroso del rosario: la subida al monte Calvario; lo que supone postergación, olvido, desprecio y muchos sufrimientos, en fin, dramas reflejados en la misma vida de Luz Amparo. En el año 86 fue agredida brutalmente por tres encapuchados mientras oraba sola al lado del fresno; en el año 96 se produce la muerte trágica de uno de sus hijos. Por otro lado la comunidad religiosa creada alrededor de estas apariciones también ha sufrido su calvario. Cuentan que en los años 91 y 94 sufren una persecución feroz por parte del Alcalde del pueblo, un párroco y el administrador de la finca. Les cierran la finca y les impiden el acceso, impiden sus actos religiosos presentándose allí con una cuadrilla de jóvenes provocadores que cantan rancheras mientras los fieles intentan orar. Incendian el fresno y son los bomberos los que impiden que se queme por completo; y recientemente, en plena procesión una persona salta sobre la imagen de la Virgen Dolorosa y con una piedra intenta desfigurarla, las marcas de esa agresión todavía son visibles en esa figura. Quizás esta trágica trayectoria le ha permitido a esta comunidad religiosa asumir con calma y resignación cristiana los mil y un problemas que les han caído encima y continuar con su labor de cuidado de ancianos en tres residencias que regentan.

En este año 2006, un grupo de familiares de miembros de esa comunidad, han constituido una plataforma con el nombre de “Victimas de las apariciones de El Escorial” con el fin de denunciar la supuesta manipulación sufrida por muchas personas a quienes han alejado de sus familias e incluso les han quitado sus herencias. Ahora suponemos que esta el tema en manos de la justicia ordinaria, quien determinará la veracidad o no de estas acusaciones. Por lo pronto la justicia divina parece respaldar estas apariciones ya que cada día se acercan más personas creyentes a rezar el rosario, al lado del árbol de fresno.

Más información:

- http://www.virgendolorosa.com

- http://www.victimasaparicionesdelescorial.org





























domingo, julio 16, 2006

Lecciones de "Colombianidad"

"No es RICO quien más tiene, lo es quien menos necesita"

Para los colombianos que vivimos fuera del país, los estereotipos y los prejuicios acompañan nuestro día a día en cualquier sitio donde estemos y donde tengamos que mencionar nuestra procedencia. Hemos heredado de nuestro país una imagen negativa que no es gratuita. Una fama que se ha ganado durante años de guerra, injusticias sociales y sucesos reales que desafían cualquier tipo de ficción. Un país que es capaz de producir gente muy buena pero también gente muy mala. Y dentro de la gente buena no sólo están los cantantes, escritores o deportistas que llegan a cualquier rincón del mundo ensalzados por los medios de comunicación, existen también miles de personas trabajadoras y honestas que dan testimonio anónimo en su cotidianidad. Desafortunadamente son las acciones de una minoría de bandidos quienes al final proyectan su sombra siniestra sobre el resto de personas que compartimos esta nacionalidad. Cansado de esto quiero hoy reivindicar una sencilla experiencia que reafirma mi fe en Colombia.

Durante dos días visité la casa de mi amigo E.Gómez. Una casita de campo a treinta kilómetros de Cali. Mi amigo E.Gómez es poseedor de una condición humana excepcional: excelente buen humor y chispa que te arranca al menos una sonrisa (cuando no una carcajada) cada tres frases; unos conceptos tan claros que resulta casi imposible no estar de acuerdo con él y una inteligencia y sentido común que esta muy por encima de la media. Después de muchos años de ejercicio exitoso de su profesión de contador a llegado a una posición que le permite trabajar cómodamente durante tres días a la semana como asesor de un par de empresas importantes. El resto del tiempo lo pasa con su esposa Miriam, en su casa-finca en compañía de sus tres perros ovejeros, del loro, los patos, las orquídeas y todo lo que la naturaleza les ha regalado generosamente. E.Gómez recorre en su vida diaria un camino que no tiene nada que ver con la acumulación obsesiva de bienes y de cosas que terminan convirtiéndote en su esclavo. Es un camino que va en otra dirección: despojarse de lo superfluo y lo innecesario. Aliviar el peso de la mochila de la vida quitándose de encima las necesidades creadas por la publicidad que nos insufla modelos de vida ajenos a nuestra naturaleza. En este caso “menos es más”.

Es sin duda un estilo de vida envidiable sobre todo porque es el que E.Gómez ha elegido. Y eso es precisamente lo que debería procurarle una sociedad civilizada a todos sus miembros: oportunidades para que la vida sea el producto de una elección personal y no de unas circunstancias impuestas. Y es por ahí por donde se desencadena mi reflexión sobre el sentido de pertenencia a un país o “patriotismo”. Siempre he sentido cierta alergia ante las manifestaciones de patriotismo ‘Per se’. Me siento ciudadano del mundo con derecho a vivir en cualquier lugar del planeta, integrándome en cualquier sociedad como un ciudadano más. Sin embargo en este viaje a Colombia, después de cinco años sin visitarla, pude mas o menos vislumbrar un sentimiento de identidad y conectarme con el significado de:”ser colombiano”, que no es más que el amor a unos valores y principios que se heredan de la tierra y que definen nuestra forma de enfrentarnos al juego de la vida: honestidad, amabilidad, gentileza y cortesía en el trato social, inmensa capacidad de trabajo, compromiso con las causas que nos ocupan, recursividad frente a las dificultades, alegría espontánea y lo mas importante: el amor autentico de la familia y los amigos que te quieren incondicionalmente. Hoy siento que "ser Colombiano" es sobre todas las cosas tener la capacidad para sortear cualquier obstáculo y procurarnos la vida que queremos vivir en cualquier lugar del planeta.